La Corte Suprema de Brasil se encuentra en un momento decisivo: este martes comenzó a analizar si existen pruebas suficientes para abrir un juicio penal contra el expresidente Jair Bolsonaro. La investigación lo señala como el principal responsable de una conspiración destinada a desestabilizar el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva tras su victoria electoral en 2022.
El Supremo Tribunal Federal (STF) evalúa el caso con la participación de cinco de sus once jueces, entre ellos Alexandre de Moraes, una figura clave y también un acérrimo crítico de Bolsonaro. La decisión podría conocerse en las próximas horas o, a más tardar, el miércoles.
Bolsonaro enfrenta una posible condena de 40 años de prisión
El exmandatario y otras siete personas son consideradas el "núcleo crucial" de un presunto intento de golpe de Estado, según la acusación formal presentada por la fiscalía brasileña. En total, 34 personas enfrentan cargos en la misma investigación.
La estrategia de Bolsonaro, según la fiscalía, incluía la emisión de un decreto para justificar un "estado de defensa" que le permitiera revisar los resultados de las elecciones de 2022. Además, se lo vincula a los disturbios del 8 de enero de 2023, cuando miles de sus seguidores asaltaron las sedes de los tres poderes en Brasilia, apenas una semana después de la asunción de Lula.
Según la investigación de la Policía Federal, el plan también contemplaba posibles atentados contra el presidente Lula da Silva y el juez Alexandre de Moraes, aunque finalmente no se llevaron a cabo por falta de apoyo dentro del Ejército.
Un tribunal bajo presión y una defensa que denuncia persecución
La sede del Supremo Tribunal Federal en Brasilia ha reforzado su seguridad en anticipación a las posibles repercusiones de la decisión. Mientras tanto, la defensa de Bolsonaro ha intentado apartar del caso a tres magistrados, incluyendo a Moraes, argumentando "interés personal" en el caso. Sin embargo, la Corte desestimó la solicitud.
Bolsonaro, que asistía a la sesión en la primera fila del tribunal, junto a su abogado, ha calificado el juicio como una "persecución política". En una carta abierta, afirmó que el proceso judicial busca impedir su participación en las elecciones presidenciales de 2026, para las cuales ya se encuentra inhabilitado políticamente.
El impacto político de un eventual juicio a Bolsonaro
El caso ha generado un fuerte debate en Brasil, dividiendo opiniones entre quienes apoyan el enjuiciamiento del exmandatario y aquellos que ven en la investigación un intento de sacarlo del escenario político. Su posible condena podría redefinir el mapa político brasileño y consolidar la posición de Lula da Silva en un país polarizado.
El Supremo Tribunal Federal enfrenta una decisión histórica que podría sentar un precedente para la democracia brasileña. Mientras tanto, Bolsonaro y su equipo legal se preparan para una batalla judicial que podría marcar el destino de su carrera política y del futuro del país.