A semanas del inicio de la liquidación de la cosecha gruesa, el agro desaceleró el ritmo de ventas de dólares en el mercado oficial durante los últimos días, coincidente con la tensión cambiaria que elevó la brecha entre el dólar oficial y los financieros. En el sector señalan que las declaraciones de exportación preanuncian que marzo terminará con números dentro de lo esperado, aunque desde el punto de vista financiero el sacudón cambiario podría haber reorientado los incentivos para apurar las ventas al exterior.

Datos recopilados por Portfolio Personal Inversiones (PPI) mostraron que sobre el cierre de la semana la liquidación del agro esbozó una recuperación tras algunos días de actividad más reducida. El jueves pasado el agro liquidó unos 147 millones de dólares, un repunte respecto a los 22 millones de dólares que había registrado el día anterior. Según Suramericana, hasta mediados de la semana pasada “las liquidaciones del sector agroexportador promediaban un saldo diario de USD 92,7 millones, un 17,2% superior a igual mes de 2024 pero un 15% por debajo de febrero”, indicó en un informe.

“El agro liquidaba porque tenía la expectativa de devaluación por debajo de la tasa en pesos. Siempre había un diferencial positivo de la tasa en pesos sobre el ritmo de devaluación, por eso no solo vendía los dólares de la cosecha, sino dólares por adelantado, se endeudaban dólares con su casa matriz del exterior o con bancos locales acá, conseguía los dólares y los vendía al mercado de cambios. Ese mecanismo se rompió ahora”, dijo Infobae el economista jefe de PPI Emiliano Anselmi.

“Se rompió el incentivo a estar en pesos, conviene conservar el dólar y vender (los granos) más adelante. Liquidaban la cosecha fina (entró entre diciembre y febrero) y el maíz temprano ahora. La cosecha gruesa sí podía liquidarse por adelantado (aunque hubo un tema con el plazo de liquidación cuando bajaron retenciones que rompió esa posibilidad). Y ahora no es solo que conviene estar en dolares sino que no conviene más endeudarse para conseguir los dólares y luego liquidarlos en el MULC”, aseguró.

La consultora LCG, en tanto, midió que la liquidación promedio de 5 días llegó a un pico de unos 180 millones de dólares pero desde ese momento desaceleró hasta cerca de 80 millones. Parte de la explicación, mencionaron a clientes, tiene que ver con cómo quedó “descalibrado” el incentivo a hacer carry trade al aprovechar las tasas de interés en pesos. “La tasa de devaluación implícita en el Rofex (futuros del dólar) quedó muy por encima de la tasa en pesos (bancaria y de Lecaps) generando todavía incentivos al desarme del carry, algo que venía alimentado las compras del BCRA”, indicó.

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