Dólar oficial $--- Dólar blue $--- Dólar tarjeta $---

La velocidad con la que crecieron los casos de fiebre chikungunya en las últimas semanas en el NOA ya se transformó en un foco de preocupación sanitaria. Con diez jurisdicciones informando diagnósticos y una curva ascendente que se consolidó en el norte del país, las medidas que se están intensificando tienen un objetivo central: evitar que el brote activo siga extendiéndose en un contexto de alta presencia del mosquito vector Aedes aegypti, el mismo transmisor del dengue.

El mayor peso de esta infección viral, que por el momento continúa desplazando al dengue durante la presente temporada, se mantiene en el norte argentino, con epicentro en localidades de Salta. Allí, de una semana a otra, las confirmaciones se duplicaron, y el tablero de seguimiento nacional ya geolocaliza 413 casos confirmados y otros 25 probables notificados desde esa provincia, frente a los 270 registrados hasta hace dos semanas.

Salta, epicentro del brote

La actualización del Ministerio de Salud Pública salteño mostró que la mayor concentración de los 438 casos entre confirmados y probables detectados hasta hace dos días se ubica en:

  • Salvador Mazza
  • Aguas Blancas
  • San Ramón de la Nueva Orán
  • Colonia Santa Rosa
  • Embarcación
  • El Quebrachal
  • Apolinario Saravia
  • Joaquín V. González
  • Las Lajitas
  • Salta Capital
  • Tartagal
  • Aguaray
  • Cerrillos
  • Rosario de la Frontera
  • Campo Quijano
  • El Galpón
  • General Güemes 

La expansión desde el área de cruces fronterizos con Bolivia, donde aparecieron los primeros casos importados, llevó al Ministerio de Salud de la Nación a instruir al sistema sanitario para que estudie fiebre chikungunya en no menos del 30% de los pacientes que den negativo para dengue.

Transmisión local y Catamarca

A partir de ese cambio en la vigilancia comenzaron a detectarse positivos en Jujuy, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero y Chaco, mientras que también se reportan casos en San Luis, Córdoba, la ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires.

Uno de los datos que más inquieta es que en varias jurisdicciones los nuevos casos ya no presentan antecedente de viaje reciente, lo que confirma transmisión local o autóctona.

Las actualizaciones relevadas en los últimos días muestran:

  • Tucumán: 36 casos 
  • Jujuy: 18 casos
  • Catamarca: 11 casos
  • Santiago del Estero: 20 casos 
  • Provincia de Buenos Aires: 16 casos
  • Ciudad de Buenos Aires: 5 casos
  • Córdoba: 2 casos
  • San Luis: 1 caso
  • Chaco: 1 caso

De esta manera, la cifra nacional superaría al menos los 540 casos de chikungunya, frente a los 348 informados esta semana en el Boletín Epidemiológico Nacional para una decena de provincias, mientras que los casos bajo sospecha ascienden a 4003. En paralelo, para dengue se notifican 1295 casos en esta etapa clínica y 38 confirmados al momento.

Síntomas, consulta temprana y prevención

Los cuadros clínicos se presentan con síntomas similares al dengue. Los principales motivos de consulta que se están observando son fiebre, dolor articular intenso, dolores musculares o de espalda, cefalea, vómitos, recaimiento general y sarpullido en uno de cada dos casos.

Las autoridades sanitarias remarcan que hay que evitar la automedicación y acudir al centro de salud más cercano, especialmente porque, según la información que van aportando las provincias, no se están registrando complicaciones graves.

Momento de mayor presencia del mosquito vector

Desde la cartera sanitaria nacional se advierte que el país atraviesa el momento de mayor presencia del mosquito transmisor, un escenario que confirma un "cambio de patrón de circulación viral" respecto de otras temporadas.

En este contexto, se reforzaron acciones de prevención y asistencia, como la donación de 40.000 repelentes producidos por el Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF) de Santa Fe al Ministerio de Salud de Tucumán, en respuesta al riesgo de proliferación de mosquitos en áreas afectadas por inundaciones recientes.

La recomendación sanitaria sigue concentrada en una medida concreta: descacharrar, eliminar recipientes con agua y suprimir cualquier potencial criadero, incluso en los lugares menos pensados, como estrategia clave para contener un brote que hoy tiene al NOA en el centro de la preocupación epidemiológica nacional.

TE PUEDE INTERESAR