En los Valles Calchaquíes, el desafío histórico nunca fue conseguir concentración, se daba naturalmente.
El sol, la altura y la amplitud térmica suelen dar esos vinos intensos, de color profundo, estructura marcada y una potencia que durante años definió buena parte del estilo del Norte argentino. Con El Último Tramo, El Esteco intenta correr esa frontera desde Chañar Punco, en Catamarca, a 2.000 metros sobre el nivel del mar, donde trabaja una nueva línea pensada para explorar expresiones más precisas de los terruños de altura.
Este Malbec conserva la fuerza propia de su origen, pero la combina con fruta roja fresca, buena acidez, taninos suaves y un final equilibrado. Es un vino de 14% de alcohol, con color profundo y cuerpo, pero pensado desde una lógica menos pesada y más fluida. Ahí aparece otra de las caras del nuevo Malbec argentino: demostrar que un vino del Norte puede seguir siendo poderoso sin quedar atado a la rusticidad, la sobremadurez o la necesidad de tener siempre un plato al lado de la copa.

(MUY PRONTO!)

