El Ejecutivo nacional ajusta los detalles logísticos de la agenda de tres jornadas que desplegará el pontífice y confirmó la nómina de funcionarios que asistirán a los actos protocolares y a las principales ceremonias religiosas.
En ese marco, este lunes por la tarde se llevará a cabo una reunión de coordinación definitiva en el Palacio San Martín entre representantes del Gobierno nacional —entre ellos el secretario de Culto, Agustín Caulo, y funcionarios de Seguridad y Presidencia— y la delegación de la Oficina de Viajes de la Santa Sede, encargada de la logística y el traslado del Santo Padre por la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Córdoba.
El presidente Javier Milei recibirá al pontífice a su llegada al Aeroparque Jorge Newbery procedente de Montevideo y mantendrá un encuentro bilateral en Casa Rosada, para luego compartir una actividad en el Palacio Libertad. Asimismo, el jefe de Estado encabezará la delegación oficial junto a la totalidad de su Gabinete y al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, en la misa multitudinaria programada para el lunes 9 en el Monumento a los Españoles.
El itinerario oficial continuará el martes 10 en la provincia de Córdoba, donde la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y ministras nacionales acompañarán la celebración eucarística en el predio de Fadea junto al gobernador Martín Llaryora. En tanto, para la histórica visita a la Basílica de Luján durante la última jornada, la representación nacional estará a cargo del jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto al mandatario bonaerense Axel Kicillof, previo al despacho final del Santo Padre en Ezeiza con destino a Perú.
Por su parte, desde la Casa Rosada aclararon que las autoridades nacionales no participarán de los encuentros de carácter estrictamente pastoral y social, tales como las visitas al Pequeño Cottolengo Don Orione, al Complejo Penitenciario de Villa Devoto, las reuniones con el clero y el Episcopado, ni del encuentro con sectores del trabajo en la UCA.

