La situación de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) argentinas vuelve a ser crítica. Según el último informe del Observatorio IPA, dirigido por el economista Federico Vaccarezza, casi 25.000 empresas han cerrado desde la asunción de Javier Milei, y la pérdida de empleos asalariados asciende a 364.554 puestos.
El presidente de Industriales PyMEs Argentinos (IPA), Daniel Rosato, alertó que el actual modelo económico celebra cifras como la paz cambiaria o la reducción del riesgo país, pero lo hace a costa de la destrucción sistemática del mercado interno y la aniquilación de las PyMEs. Según Rosato, el rebote económico mencionado por el Gobierno es un "espejismo para la economía real", ya que el crecimiento está concentrado en sectores extractivos que no generan empleo masivo, mientras que fábricas y comercios continúan cerrando diariamente.
Mercado Laboral en Terreno Negativo
El informe de IPA señala que el mercado de trabajo lleva 26 meses consecutivos en terreno negativo. La destrucción de empleo no solo afecta la cantidad de puestos disponibles, sino también la estabilidad laboral de millones de trabajadores.
Datos clave sobre la pérdida de empleo y empresas:
- Empleos asalariados destruidos: 364.554
- Cierres definitivos de empresas aportantes: 24.978 desde diciembre de 2023
- Industria manufacturera: la más afectada, con 48.950 puestos formales perdidos tras una baja interanual registrada en abril
Estos números reflejan un mercado laboral agotado y en retroceso, con repercusiones directas sobre la actividad económica local y la sustentabilidad de las familias vinculadas a las PyMEs.
Efecto Pinza: Inflación y Tipo de Cambio
IPA describe que el deterioro de las empresas se da por un fenómeno que denomina "efecto pinza", producto de la combinación entre una inflación rígida y un tipo de cambio inamovible. En este escenario:
- Los costos en pesos suben rápidamente,
- Mientras que el tipo de cambio oficial permanece planchado,
Esto genera dos consecuencias críticas: quita de competitividad externa a las fábricas y encarecimiento de la economía nacional en dólares, dificultando tanto la producción como la inversión.
Consumo y Crisis de Ingresos
El informe también advierte sobre la caída en la actividad del sector minorista:
- Ventas en supermercados: -3,1% en el primer trimestre
- Medios de pago: casi el 60% de las compras se realizaron mediante tarjetas de crédito u otros pagos diferidos, reflejando una crisis de ingresos y un consumo estancado
Rosato subrayó la necesidad de una macroeconomía estable y previsible para que las empresas puedan planificar sus negocios, destacando que la estabilidad financiera pierde sentido si las PyMEs continúan quebrando.
Comercio Exterior y Superávit "Por Compresión"
Aunque el Gobierno reporta un saldo comercial positivo de US$8.277 millones, IPA lo califica como un "superávit por compresión", ya que:
- Las divisas provienen principalmente de sectores primarios y extractivos,
- Mientras que la compra externa de bienes de capital cayó 7,1%,
- Y la adquisición de piezas se desplomó 23,1%
Esto refleja que, pese al superávit, los sectores productivos que generan empleo formal están debilitados y con acceso limitado a insumos esenciales para su funcionamiento.
Riesgos y Escenarios Críticos
IPA proyecta un panorama preocupante si el flujo de divisas no se mantiene estable. La entidad advierte que un eventual mayor cepo cambiario podría:
- Asfixiar aún más a la industria,
- Afectar la viabilidad de empresas y empleos,
- Poner en riesgo el capital político del programa de estabilización
Rosato concluye que, sin motores claros de reactivación interna, las PyMEs podrían enfrentar un escenario crítico que comprometa no solo la economía real, sino también la estabilidad social y política del país.