El Senado tratará este viernes el proyecto de reforma laboral que ya recibió modificaciones en Diputados. Más allá de los cambios en materia de empleo, el texto incluye un capítulo clave: la eliminación del impuesto interno sobre distintos bienes y servicios, una medida que podría alterar los valores finales en varios mercados.

Según supo Notas de Actualidad, el tributo —conocido como impuesto al lujo— alcanza a autos de alta gama, planes de telefonía móvil, determinadas pólizas de seguro, embarcaciones y aeronaves. Su eventual eliminación no impactaría de manera uniforme, ya que cada rubro tiene una estructura impositiva diferente.

En telefonía móvil, el tributarista Sebastián Domínguez explicó que la quita del impuesto podría reflejarse en una baja cercana al 5% en los abonos. En términos concretos, en un plan estándar de 10 gigas con un valor de $47.990, la reducción rondaría los $2.400 mensuales, debido a que el impuesto se aplica antes del IVA y encarece el precio final.

El efecto sobre los autos de alta gama

Uno de los cambios más relevantes sería la eliminación del impuesto interno que hoy grava a los autos con precios superiores a $103.000.000. La alícuota vigente es del 18%, luego de que el Gobierno suspendiera en 2025 la primera escala y redujera la segunda.

Si el Senado aprueba la reforma, los vehículos de alta gama podrían registrar una baja significativa en sus valores, con impacto también en segmentos que compiten en esa franja, como algunas pick-ups medianas tope de gama. Un modelo que hoy se comercializa a $125.000.000 podría ubicarse cerca de $108.000.000 si el tributo deja de aplicarse.

Embarcaciones, aviones y seguros

En el caso de embarcaciones y aeronaves, la carga efectiva ronda el 25%, ya que el impuesto se calcula incluyéndose dentro de su propia base. Su eliminación implicaría una reducción equivalente, aunque no necesariamente se trasladaría en su totalidad al consumidor, dado que parte podría convertirse en mayor margen para los comercializadores.

Con los aviones existen dos escenarios. Cuando la importación es directa, la quita del impuesto generaría una reducción inmediata cercana al 25% respecto de lo que hoy se paga en Aduana. Si interviene un importador que luego revende en el mercado local, ese actor podría absorber parte del beneficio.

La iniciativa también prevé la eliminación del impuesto interno que grava a determinados seguros con una alícuota del 2,5%, lo que debería traducirse en una baja en las pólizas si las compañías trasladan el beneficio al precio final.

La aplicación de estos cambios depende de la aprobación definitiva de la reforma laboral en el Senado. En el oficialismo sostienen que no habría mayores obstáculos para su sanción.

De convertirse en ley este viernes y publicarse el 27 o 28 de febrero en el Boletín Oficial, las reducciones comenzarían a regir desde marzo.

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