
El mercado internacional del petróleo comenzó la semana con un fuerte movimiento alcista luego de que se reanudaran los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán, una escalada militar que volvió a poner en el centro de la escena al estrecho de Ormuz, uno de los corredores estratégicos más importantes para el transporte mundial de crudo.
La combinación de una nueva ofensiva militar estadounidense, la respuesta iraní contra bases norteamericanas en Medio Oriente y la amenaza de mantener cerrado el estrecho provocó una inmediata reacción de los mercados. El precio del barril registró una suba superior al 4%, mientras que las principales bolsas asiáticas operaron mayoritariamente en baja y los futuros de Wall Street anticiparon una apertura con pérdidas.
El escenario representa un cambio significativo respecto de las expectativas que predominaban semanas atrás, cuando un principio de entendimiento entre Washington y Teherán había generado optimismo entre los inversores y llevado al petróleo a sus niveles más bajos de los últimos meses.
El Brent y el WTI registraron fuertes aumentos
La reacción del mercado energético fue inmediata. El Brent, referencia para Europa, avanzó cerca de un 4% y pasó a cotizar alrededor de 79 dólares por barril.
Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referencia para el mercado estadounidense, también aumentó alrededor del 4%, ubicándose por encima de los 74 dólares por barril. En el mercado de futuros de Londres, el contrato del Brent para entrega en septiembre llegó a negociarse a 79,21 dólares, lo que representó una suba del 4,21% respecto del cierre del viernes, cuando había finalizado la jornada en 76,01 dólares.
El incremento respondió directamente al recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente y a las dudas sobre la continuidad del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz.
La nueva ofensiva militar de Estados Unidos
El repunte del precio del crudo se produjo después de que el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) informara la ejecución de una nueva operación militar contra Irán.
Según explicó el organismo, la ofensiva tuvo como finalidad "seguir mermando" la capacidad iraní para atacar embarcaciones comerciales que navegan por el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con CENTCOM, la operación fue ordenada por el presidente estadounidense, Donald Trump, con el propósito de "hacer rendir cuentas" a las fuerzas iraníes luego del ataque previo contra un buque portacontenedores con bandera de Chipre, que navegaba por el estrecho y terminó envuelto en llamas durante el fin de semana.
El objetivo de la acción militar fue garantizar la navegación comercial a través de una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
La respuesta iraní profundizó la escalada
Tras la ofensiva estadounidense, la Guardia Revolucionaria iraní anunció este lunes una serie de ataques contra bases militares estadounidenses ubicadas en Kuwait, Jordania y Bahréin.
La respuesta profundizó la tensión regional y aumentó la incertidumbre sobre la evolución del conflicto. El intercambio de acciones militares volvió a colocar al estrecho de Ormuz en el centro de las preocupaciones internacionales debido al papel estratégico que cumple para el transporte de hidrocarburos.
Trump confirmó el fin de la tregua
Durante una entrevista concedida a la cadena NBC, el presidente Donald Trump sostuvo que, pese al anuncio iraní sobre el cierre del estrecho de Ormuz, la navegación marítima continúa desarrollándose.
En ese contexto afirmó: "Anoche los bombardeamos a más no poder. Son gente muy, muy malvada y enferma".
