Diez días atrás, el Ejecutivo obvió la sugerencia de quitar Aerolíneas Argentinas de la lista de potenciales privatizaciones de la ley Bases. Tras las negociaciones durante la corriente semana y, con el escenario casi detallado de los votos que tendrían ambas iniciativas el miércoles próximo -cuando se realice la sesión en el Senado-, el Gobierno comenzó a analizar la posibilidad de sacar a dicha empresa del artículo relacionado, con el objetivo de aprobarlo y no depender de Diputados, donde crece la desconfianza ante un regreso de los proyectos en segunda revisión. 

La disputa por las privatizaciones se inició con mucha tensión en la Cámara baja, donde la oposición esquiló varios objetivos mileístas. No obstante, Aerolíneas Argentinas quedó y preocupa a casi todas las bancadas. Al principio, la Casa Rosada no aflojó su postura y defendió -aún lo hace- la política de cielos abiertos que pretende implementar. El problema que se agregó en los últimos 15 días fue la fuerte presión a legisladores antes de subirse a aviones y la masa crítica que germinó sobre este tema entre el martes y jueves pasado. Tomaron nota esos días el vicejefe de Gabinete, José Rolandi; y la secretaria de Planeamiento Estratégico, María Ibarzábal Murphy.

En concreto, el artículo 7 del dictamen de mayoría establece: “Declárense ‘sujeta a privatización’, en los términos y con los efectos de los capítulos lI y Il de la ley 23.696, las empresas y sociedades de propiedad total o mayoritaria del Estado nacional enumeradas en el anexo I que forman parte de la presente ley. Para proceder a la privatización de tales empresas y sociedades, se podrá considerar la transferencia a las provincias de contratos que se encuentren en ejecución”. 

Sobre el final del despacho se encuentra el anexo. Allí aparecen Aerolíneas Argentinas S.A; Energía Argentina S.A, Radio y Televisión Argentina S.E., e Intercargo SAU. En tanto, para la “privatización/concesión” quedaron Agua y Saneamientos Argentinos S.A, Correo Oficial de la República Argentina S.A, Belgrano Cargas y Logística S.A, Sociedad Operadora Ferroviaria S.E., y Corredores Viales S.A. 

Si bien el deseo de La Libertad Avanza es ir al recinto con los dictámenes y votarlos, el Gobierno no descarta ahora ofrecer la quita de Aerolíneas del anexo, para que los “dialoguistas” que ya le adelantaron al oficialismo un rechazo viren de postura y aprueben la potencial propuesta. Todo un desafío. 

En caso que prospere esta bilateral, el Gobierno quizás se ahorre un dolor de cabeza en Diputados, donde algunos legisladores que acompañaron las leyes originales ya no se muestran tan proclives a avalar algunos artículos. Por ello el temor en cuanto a que, por Aerolíneas Argentinas, las privatizaciones se rechacen en el Senado y no pueda insistirse luego con la versión original en la Cámara baja.

Detrás de todo esto aparece un segundo problema, que es el síndrome de “corrimiento de arco” que sufre el oficialismo en el Congreso, debido a las delicadas minorías que tiene en ambas Cámaras. “Si no sacamos Aerolíneas ya sabemos que perdemos, pero sin dos tercios en contra. El tema es si después lo puede dar vuelta Diputados. Ahora, si corremos Aerolíneas para que aprueben, nos van a pedir el Correo. Es muy difícil negociar cuando te corren el arco. Además, estuvimos un mes con los temas en comisiones. Ya están los dictámenes. ¿Cuánto más van a querer sacarnos? A esta altura, creo que algunos se exceden demasiado”, aseguró a Infobae una fuente de primera línea del Congreso.

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